La gallina feliz

Un sistema que no ha entendido los ritmos de la maternidad.
Un sistema que no ha entendido los ritmos de la maternidad

Hace  nueve años Claudia trabaja en investigación de mercados. En una de esas empresas grandes, que nos son tan familiares porque desde pequeños hemos visto su logo en los detergentes de nuestra cocina, en los jabones del baño, en los champús de la ducha. Todos los días, Claudia entra en esa mole de hormigón como si fuera a visitar a una vieja tía. Sigue leyendo

Ser bonita

Ser bonita no es tan útil
Ser bonita no es tan importante como nos lo han hecho creer.

Cuando yo tenía como ocho años, mi tía me llevó a un casting para una película que iban a filmar donde vivíamos. Una ciudad pequeña, “un pueblo” le decían despectivamente los que habían conseguido saltar la charca para irse a vivir a Cali o a otras urbes de mayor renombre. Así que este proyecto cinematográfico causó revuelo general, pues no era corriente ver por los alrededores a ningún personaje de la farándula nacional, ni mucho menos internacional. Lo más cercano que habíamos estado de un famoso era durante la visita del Papa y en un concierto de Franco De Vita en el que por la cantidad de gente y la distancia a la que estábamos del palco, el tipo se veía del tamaño de los muñequitos del Chavo que salían dentro de los paquetes de Yupi. Sigue leyendo

6 consejos para viajar en avión con niños pequeños

Un viaje en avión
Consejos para viajar en avión con niños pequeños.

Qué maravilla el placer de viajar, subirse a un avión y mirar desde el cielo las casas chiquiticas y las nubes esponjosas que levitan lentas en un cielo azul, una sensación de paz total… Hasta que el sonido de golpes repetidos nos saca de nuestro estado zen: es nuestro heredero que, feliz,  le da patadas a la silla de adelante. Y ahí salimos de nuestro embelesamiento para usar todas nuestras estrategias de disciplina positiva y no tan positiva para distraer a nuestro hijo con otra cosa, antes de que el señor pasajero gire la cabeza y nos fulmine con los ojos, con toda la razón. Aquí van mis consejos  para un plácido viaje en avión cuando vamos con nuestros niños pequeños. Sigue leyendo

Mamás: desconectémonos de la tecnología para conectarnos con nuestros hijos

Desconectarse para compartir
Desconectémonos de vez en cuando

Uno de los primeros recuerdos que tengo con mi mamá es el de rodarme por sus piernas. Me le subía hasta la cintura y después me deslizaba hacia abajo como si fuera un tobogán humano. No es que sus piernas fueran muy largas, nunca lo fueron, ni lo serán, menos ahora porque dicen que dizque con la edad uno se va encogiendo. Pero sus piernas siguen igual y a veces cuando las veo recuerdo que alguna vez fueron mi rodadero. Me acuerdo de la textura áspera de sus jeans mientras llegaba a sus pies. De su cara contenta mientras yo me rodaba. Sigue leyendo

La mejor teoría de crianza

Diferentes teorías de crianza
La crianza cambia con el tiempo

Estamos en un supermercado con mi hija y mi mamá. De pronto, un niño se tira al suelo a llorar como si le estuvieran arrancando los pelos:

-¡Quiero ese Hombre Arañaaaaaaaaa….aaaaaaaaaa….aaaaaaaaaaaa!

Clientes, cajeras, vigilantes, viejitas en pensión sin nada que hacer, adolescentes en letargo, absolutamente todos inmediatamente buscan con los ojos a la mamá. No dicen nada, pero la observan espantados y aunque no musitan palabra, todos hacen cara de preguntarse:

– ¿Es usted la que le heredó su ADN a este engendro? Sigue leyendo

Regalos del día de la madre

Día de la madre
Regalos del día de la madre

Yo estudié primaria en un colegio de monjas. Parte importante de la preparación para ser las mujeres y mamás del mañana era aprender a coser y rellenar muñecas de trapo.  Mayo era el ápice de ese proceso porque se celebraba el día de la madre. El día en que finalmente mostrábamos al mundo, a todas las mamás, los regalos que les habíamos cosido y preparado  con esmero durante todo el año. Sigue leyendo

Mi pequeña gurú

Mi hija, mi pequeña gurú
Mi maestra de vida.

Mi pequeña gurú, yo perdí tanto tiempo… Ahora te lo confieso, pasé tantos años planeando proyectos que nunca se concretaron y ¿sabes por qué? Porque  antes de ti, el tiempo era sólo mío y  con esa certeza de ser la dueña única de mis minutos y mis segundos, paradójicamente,  iba por la vida despilfarrándolo como si fuera infinito. Sigue leyendo