Maternidad y el lujo de no hacer nada

El placer de no hacer nada
Mamás, de vez en cuando, démonos el lujo de no hacer nada.

Desde que me estrené como mamá ya no me acuerdo qué se siente tener tiempo de sobra para escoger en qué perderlo. El no hacer nada, ninguna cosa, poco o muy poco, como dice el diccionario, con la maternidad prácticamente no existe. Las mamás (con niñera, sin niñera, con ayuda, sin ayuda)  siempre tienen algo qué hacer. Sigue leyendo