Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes 3: 100 mujeres inmigrantes que han cambiado el mundo

Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes 3
100 mujeres migrantes que cambiaron al mundo. De la colección “Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes”

En las noches, cuando leemos el cuento antes de dormir, me vuelvo una juglar profesional que cambia párrafos, frases y no pocas veces los finales.

Les leemos a nuestros hijos y por las hojas que avanzan van pasando concepciones del mundo, paradigmas.

Me he visto a gatas con algunos cuentos clásicos como “La Sirenita”. Una que se enamora de un tipo que no le da ni la hora. JAMÁS, durante toda la trama, manifiesta mínimo interés romántico. Pero además, ella renuncia al don maravilloso de su voz para obtener su amor, inutilmente.

El cuento original de Andersen, tiene además un final digno de argumento para serie policíaca: aparecen las hermanas como último recurso de salvación y pactan con la bruja. Si la Sirenita mata al príncipe puede regresar a su vida de antes. Ella se niega y termina convertida en espuma de mar.

Aurora está convencida de que la Sirenita recupera la voz gracias a sus hermanas y decide regresar con ellas al océano para dedicarse al canto, su verdadera pasión.
Pero mi versión alternativa peligra porque Aurora está aprendiendo a leer y pronto sabrá la verdad. Sigue leyendo

Top 5 de cosas que me gustan de Roma

La primera vez que pisé esta ciudad me sentí como dentro de un libro Pop Up. Mis preferidos cuando era niña, de esos que se abren y las páginas se levantan con figuras de cartón en tercera dimensión. Bueno, en Roma yo me sentía y todavía me siento como dentro de uno de esos libros. Sigue leyendo

5 ideas para una navidad mágica y sostenible

Navidad amigable con el planeta
Consejos para una navidad sostenible.

Navidad es una época de fiesta, de amigos, de comidas, de familia. Pero también es una época de desperdicio. Es la época del plástico por excelencia y la época que nos “obliga” a comprar y consumir un montón de cosas que no necesitamos. Siguiendo algunos consejos podemos mantener el espíritu festivo de la navidad y al mismo tiempo ser amables con el planeta. Sigue leyendo

La otra ciudad

chicos lectores
Un espacio feliz  para leer.

“La otra ciudad”  es un espacio cultural alrededor de los libros. Silvia Dionisi, una de sus fundadoras iniciales, quiso juntar en un mismo lugar todas las cosas que le apasionaban:  los libros, la música y el arte. La idea desde el  principio fue crear una espacio de experiencia  para grandes y chicos alrededor de los diferentes lenguajes expresivos.

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Colombians

Aguacate

Un día eres joven y al otro descubres que han pasado casi 20 años desde tu tesis de grado. Mi tesis reflejaba más o menos el sancocho mental que tenía yo en la cabeza por esa época, y en vez de hacer un cortometraje o un proyecto de televisión educativa, me dio por emprender, porque fue toda una empresa, una investigación con tintes sociológicos pretenciosos acerca de la identidad colombiana. Cómo éramos los colombianos, qué sentíamos que era ser colombiano, qué nos caracterizaba y cómo esa identidad se reflejaba en unas campañas publicitarias de la época.

Durante el proceso de escritura de esta tesis me adentré en los recovecos más profundos de mi ser universitario. Fui quitando capas de cerveza y de canciones de Los Rodríguez y empecé a recorrer ese camino de piedras y rosas que transita cualquier alma cándida a la que le toca escribir una tesis: lloré, sufrí, reí. Asalté la nevera de mi tía, que me prestaba el computador para escribir, y se la dejé pelada no pocas veces. Me pregunté qué trauma de infancia habría podido padecer el inventor de las normas Icontec para ensañarse con la humanidad de una manera tan miserable. Entrevisté a intelectuales y eminencias en mi materia de estudio (me enamoré de alguno). Y pasé por el rito de iniciación sin el que nadie puede graduarse: perdí un diskette con toda la información importante la víspera de una entrega. Pensé en dejar todo tirado e irme de okupa con mi prima, no sin antes cortarme capul yo sola para terminar de hundirme. Y finalmente, después de lustros de trasnochos, de tusas románticas y académicas, entregué el borrador definitivo. Me lo devolvieron para corregir y yo me morí. Pero al tercer día resucité para ir a la inauguración de otro bar de música electrónica con mis amigas. Sigue leyendo

Infancia vintage

recuerdos de infancia
nacidos en los 70

Aburrirse. Somos quizás la última generación que conoció en carne  propia el aburrimiento. Somos la casta de nacidos en los 70, los infantes que entendieron a temprana edad el concepto de eternidad: pararse frente al  televisor a esperar que fueran las 4 de la tarde para prenderlo y ver unas rayas de colores acompañadas con un sonido de pito. El feliz preámbulo de la programación. Solo dos canales y en uno “El boletín del consumidor”. Sigue leyendo

Mudanza

De mudanza
De mudanza

Las nubes se diluyen para dar paso a un cielo azul eléctrico, el sol resplandece picante y los niños corren por el pasto del parque con sus coloridos tapabocas del Hombre Araña o Princesita Sofía. Algún perro, también con un tapabocas de color chillón colgado del cuello, corre detrás de ellos, juguetón.

Me quito los zapatos, me siento a descansar. Los paquetes deformes, las bolsas de basura gigantes y las maletas viejas están desparramadas al azar por el suelo. Porque mientras mi hija y su papá están en el parque yo me he quedado en el apartamento preparando el trasteo. En un día de sol. Y me aterro de los niveles de adultez que he alcanzado: preferir empacar a salir, preferir hacer maletas a comerme una paleta de chocolate con crema de las que vende el viejito en el parque, preferir arreglar los recibos de los últimos cinco años y coserlos en orden alfabético, a sentarme en la banquita de madera a calentarme las piernas y pensar en nada. He llegado al colmo de mi madurez, he rebosado la copa de mi sentido de responsabilidad. Nadie me tiene que obligar porque para mi propia sorpresa, lo hago por mi auténtica iniciativa: desocupar estantes y alacenas, clasificar los libros para donar, esculcar cajones repletos. Quiero estar a la cabeza de la mudanza. Sigue leyendo

¡Proletarios digitales, uníos!

proletarios digitales
El tiempo en redes nos quita tiempo para la creatividad.

Podrán hablar pestes de nosotros en el futuro, pero lo que no nos podrán quitar es la candidez. La ingenuidad con la que en estos tiempos nos acercamos a la tecnología. Qué tiernos somos. Jurando que somos artistas creativos difundiendo nuestro arte en Instagram. Candorosamente abandonamos los pinceles, las guitarras, la escritura por correr hacia el teclado de un celular. Y ahí están mis pinceles, sin usar por más de un año y ahí están los libros que me faltan por leer y las canciones de guitarra que me faltan por cantar. Y las horas de juego con mi hija a las que he renunciado por instagram. Qué pícardia, habría dicho mi abuela, ese era su término preferido cuando se refería a alguien que graciosamente sacaba tajada de una situación. Si, qué picaras las redes sociales, haciéndonos creer que somos creadores, si lo que les interesa es que nos convirtamos en lo que somos: consumidores. O díganme cuánto tiempo pasan ustedes escroleando vidas ajenas con el pretexto de que se están inspirando.

Qué habría sido de Leonardo da Vinci con una cuenta de Facebook o Instagram? Cuánta energía creativa habría posiblemente despilfarrado en selfies insulsas? Qué sería de canciones maravillosas inspiradas en amores platónicos e imposibles como “Creep” de Radiohead si en vez de escribirla el autor se hubiera desahogado con horas interminables curioseando en Tinder? Sigue leyendo

Vivir sin plástico. ¿Por dónde empiezo?

Un mundo sin plástico
Cómo escapar al plástico.

Vivimos sumergidos en un mundo de plástico, metafórica y literalmente. Un mundo inundado de aparatos cotidianos que son de plástico. Juguetes, utensilios para la cocina, el aseo, el cuidado personal, frascos, empaques, desde papelitos de Bom bom bun hasta embalajes.

El otro día entré al cuarto de Aurora y era tal el desorden que no se podía ni caminar. Agarré una bolsa negra de basura (de plástico):

-A ver, vamos a tener que escoger algunos juguetes que ya no uses porque los vamos a donar. Sigue leyendo

Niños hiperconectados

Niños y clase virtuales
Las clases virtuales y los niños.

Un día el futuro tenía que llegar. Cuando hablamos de los grandes inventos que vería la humanidad, descartando la rueda y la Nutella, aparece omnipotente el Internet. O “la Internet”. Según la RAE, se debería utilizar la forma femenina (“la”), porque se refiere a “la red” y por consiguiente se escribe “la internet”. Los debates sobre los géneros de las palabras también iban a llegar. Sigue leyendo