Un despecho sin manchas

Reflexiones sobre el aseo

P nos ayudaba a limpiar la casa. Deseé muchas veces no haberlo conocido. Cuando yo entraba a las dos de la tarde luego de mi trabajo y al abrir la puerta, sentía que me envolvía el olor a limpio. No a jabón, no a detergente ni a brillapisos. A limpio. Una montaña verde, pajaritos que volaban del corredor a la cocina iluminados por el sol. Todo aparecía de nuevo en su lugar armoniosamente: cada tapete, cada cojín. Los espejos del baño inmaculados y mi cara reflejada deforme en los brillantes grifos plateados del lavamanos. P era impecable y preciso. Cuando...

Esa carretera colombiana de nunca acabar.

La Línea

Odio viajar por carretera. O más bien: odiaba viajar por carretera por culpa de La Línea. Ese tramo que parecía...

Americanah de Chimamanda Ngozi Adichie

Americanah

Todos tenemos fotos fijas mentales de los lugares y las culturas que no conocemos tan bien. Para muchos América Latina...

Tusas rentables

Tusas rentables

Cuando salíamos a vacaciones los planes eran variados. Mojarnos con manguera en los garajes, broncearnos en la cancha de basket...

clases de piano virtuales

Desde cero

A veces pienso seriamente en dejar las redes sociales. Sí, “dejar” como alguien que deja el cigarillo, el juego o...