Quién dijo que los estereotipos son siempre malos. Uno puede incluso sacarles jugo y vivir de ellos. Como unos chinos que trabajaban en Roma de meseros en kimono en un restaurante japonés. No hablaban japonés, nunca habían ido a Japón, pero fue un decoroso trabajo que les permitió pagar el arriendo por varios meses. El...
Categoría: Gente y lugares
Si no leo me aburro: la labor de la Fundación Rayuela
Un sábado cualquiera íbamos caminando mi hija y yo por la calle. Con algo de afán yo empujaba el coche porque parecía que iba a llover. Una cuadra antes de llegar a la casa, pasamos por una casa pintada de azul y amarillo en donde muchos niños jugaban afuera.
Un paseo por la universidad
Hace un tiempo estábamos de visita en Cali. Decidí llevar a Aurora a conocer ese lugar al que volvería mil veces, si mil veces tuviera la oportunidad.
Dos perlas en la casa
La señora Ruth era amiga de mi mamá. Empezaba su faena a las cinco de la mañana. La despertaban unos lamidos de lengua áspera: era Garfio, el perro, que exigía salir a hacer pipí: -Les compro el perro, pero ustedes lo sacan y le dan comida.
Una tarde de lectura
Por invitación de una amiga, estuvimos visitando la Biblioteca del Centenario en Cali. La verdad yo no iba hace años y me sorprendió gratamente el espacio que tienen para los niños. Es un lugar colorido para jugar, armar rompecabezas, castillos con fichas de lego y de paso escoger entre muchísimos libros que tienen especialmente para...
Mi jefe y yo
En la entrevista que me hace para ser su asistente no puedo dejar de mirarle los dedos. Tan flacos, parecen unas ramitas secas. Él es flaco, todo, de ojos hundidos y mandíbula huesuda. Es el dueño de una productora audiovisual a la que quiero entrar a trabajar y mientras me habla del mercado cinematográfico, sus...
Amor gatuno
Mila llegó a mi vida para reiterar con toda la fuerza de sus uñas mal cortadas que, definitivamente, los gatos y yo somos incompatibles. Dicen que nunca hay una segunda oportunidad para una primera impresión, pues mi primera impresión de Mila fue pésima.
Primeras bandas sonoras de la vida
Mi primera influencia cultural, musical y estética fue mi prima mayor. Vivía en mi casa, me llevaba 10 años y tenía pecas claritas que con el tiempo se fueron desvaneciendo hasta perderse completamente en la piel. Cuando uno es niño, vivir con una prima, primo, hermano o hermana mayor no es un detalle de poca...
A pesar de todo, te amo, Bogotá
Este año cumplo 30 años de haber pisado Bogotá por primera vez. Eso pienso esta mañana mientras corro escapando del humo de un bus del Sitp.
Chao 2016… Bienvenido 2017
En 2016 cumplí 20 años de estar usando internet y de tener un correo electrónico. En 2016 me di cuenta de que era muy joven para seguir usando un celular flecha (el cual cambié por uno de última generación) pero muy vieja para snapchat.









