Llega diciembre y me encuentro re-descubriendo el encanto de una época llena de sentido comercial y consumismo. La maternidad me hace vivir casi una segunda infancia. Gracias a que soy mamá, vuelvo a ver con ojos de ilusión esta época del año. Me emocionan las luces demasiado precoces- las ponen después de halloween- que invaden...
Categoría: Gente y lugares
Fui mesera en vano
Mi tío dice que si uno supiera lo que pasa en las cocinas de los restaurantes jamás comería en ninguno. Pero el encanto de los restaurantes está precisamente en eso: desentenderse completamente de todo lo que se teje detrás de bambalinas para que nos llegue un plato listo a la mesa. No importa si el...
Parques para leer
Nos encanta esta iniciativa de Fundalectura, los PPP (Paraderos Paralibros Paraparques) son pequeñas bibliotecas abiertas en 51 parques de la ciudad. El diseño es como el de un paradero de bus, pero lleno de libros en donde los niños y los grandes pueden escoger entre más de 300 títulos.
Si o no: una canción de cuna
Estoy enseñándole a mi hija a cantar. Eso es lo que yo pienso, cuando en realidad es ella la que me enseña. Tiene intacto ese don de los niños pequeños de mezclar palabras y notas en cantilenas inventadas que acompaña con gestos de una manera completamente libre y natural. También desarrolla versiones muy personales de...
Sede vacante
Irina o Irene. Se llamaba Irina pero se hacía llamar Irene. En nuestro apartamento de estudiantes había quedado libre una habitación. Un día me fui temprano a la universidad a poner el letrero: se alquila cuarto compartido, central. Lo escribí bonito y resaltando el precio en negro, ya que no teníamos más ventajas de las...
Mi Juan Gabriel
No pegué el ojo en toda la noche. Por algo dicen que no hay peor dolor que el de muela o el de oído. Anoche me gané el de muela que me hizo ver estrellas y otros astros siderales. Enfrenté el dolor pasando por todos los estados: me reproché la pereza de no cargar siempre...
Alfajores
Después del terremoto de Popayán en 1983 nuestro apartamento quedó como la casa de la Barbie: desde afuera se podía ver el comedor, la sala, los baños desmoronados y el edificio que era de 5 pisos había quedado de 3. Ante la obvia imposibilidad de seguir viviendo allí, mi tía nos ofreció posada en Cali.
Buen karma
Estoy al final de mi embarazo. Me voy con mi carga extra y venerada a hacer un trámite en una de esas instituciones públicas llenas de gente, filas y tableros con números rojos cambiantes en donde se define el destino de los presentes. Todos con su papelito en la mano, mirando de reojo a ver...
Mi hermano y yo
Yo era la reina de la casa desde mucho antes de nacer. Cuando mi mamá estaba en embarazo, su barriga era la más grande de la ciudad y ella, que desde los 12 años había soñado con ser mamá, se pavoneaba orgullosa por las oficinas del Seguro Social donde trabajaba como secretaria. Sentada en su...
¿La letra con sangre entra?
Un jueves cualquiera, día de descuento en frutas y verduras en el supermercado cerca de mi casa, me voy a mercar tratando de mantener el perfil más bajo posible: los mismos leggings del día anterior, una cachucha de letras borradas y un saco anchísimo lleno de motas que podría ser una herencia de mi papá...









