Le hemos cogido mucho cariño a nuestro cuerpo. La fuerza de la gravedad es inversamente proporcional al autoestima. A los 20 cuando las carnes tensas se mantienen templadamente en su sitio a pesar de la comida chatarra, los trasnochos y excesos propios de la vida loca juvenil, vivimos acomplejadas con nuestro cuerpo, por gordo, flaco, grueso, menudo o perfecto que sea. Siempre hay algo que no nos gusta. Somos implacables ante nuestra imagen en el espejo. Compasión y clemencia no existen en la mirada de la veinteañera que se ve a sí misma en el reflejo de una vitrina....
Deliciosas galletas de chocolate y avena: solo tres ingredientes!
Estas son unas galletas deliciosas y prácticas porque se hacen rápido y lo mejor: solo tres ingredientes. . Ayer mi hija quería merienda y me acordé de esta receta. Es ideal para que los niños puedan mecatiar y las mamás como yo que somos un poco obsesionadas con que no coman cuanto colorante y conservante hay por ahí, estemos tranquilas. Son perfectas para esas personas que hacen ejercicio y necesitan energía o para cualquier amante del chocolate.
Yoga para los que están empezando
Ya muchos saben que el yoga no es solo una disciplina física, nos ayuda a estar más conscientes, presentes y por consiguiente nos regala beneficios emocionales y mentales. Pero a veces las asanas o posturas físicas que se hacen en yoga para alguien que está apenas en los inicios pueden parecer complicadas y verse como un obstáculo para ahondar en la práctica.
Los talentos de los hijos
Durante la mayor parte del embarazo pensé que tendría un hijo hombre. En la primera ecografía me habían casi asegurado que el sexo era masculino y los antojos que me dieron embarazada eran los mismos que le dieron a mi mamá cuando estaba embarazada de mi hermano, no de mí. Mi barriga era muy redonda y según la sabiduría de vecina de la esquina era barriga de hombre. Durante varios meses imaginé y visualicé mi vida con otro hombre en la casa, empecé a seguir las cuentas en instagram de blogueras que tenían hijos hombres y cuando ya estaba con...
Las mujeres y el pelo
Hace unos meses me dio por experimentar unas sopas orientales que vi en internet. Compré todos los ingredientes y me metí en la cocina a probar. Mientras metía los fideítos en el agua escuchaba las risas de mi hija en la tina, mi esposo la estaba bañando. Oí que salieron y jugaban sobre la cama a las cosquillas mientras él le ponía la piyama y veían Frozen.
¿Por qué hacer yoga con tus hijos?
Sinceramente: porque sola no te dejan! 😉 Entonces ya que apenas te ven poner el mat en el suelo vienen corriendo para montársete encima y abrazarte las piernas, qué mejor que aprovechar ese deseo de ellos por jugar contigo para hacer algunas posturas sencillas. No serán las secuencias más difíciles , pero créeme que tu cuerpo agradecerá así sean 10 minutos de práctica.
Profesora de baile en Italia: traducir lo intraducible
Quién dijo que los estereotipos son siempre malos. Uno puede incluso sacarles jugo y vivir de ellos. Como unos chinos que trabajaban en Roma de meseros en kimono en un restaurante japonés. No hablaban japonés, nunca habían ido a Japón, pero fue un decoroso trabajo que les permitió pagar el arriendo por varios meses. El hecho de que para muchos occidentales cualquiera con dos ojos como rayitas puede ser de Japón fue suficiente para que los contrataran y se convirtió en su fuente de euros por un buen tiempo. Un amigo japonés fue el que rompió mi burbuja y me...
Mamá, léeme un cuento… La hora del cuento en la librería Espantapájaros
Tengo una amiga argentina que tiene una combinación exquisita: sentido del humor y recetas de tortas esponjosas y deliciosas. ¿Cómo puedo negarme cuando me invita a su casa? sentarse con un té caliente, una crostata hecha por ella y reírme de todos sus apuntes acerca de la vida, los libros, los viajes, la maternidad.









