El sexo después de ser madre

sexo en posparto
Imagen de la artista Annie Wong en Instagram la encuentran como  @headexplodie.

Todo cambia después de que nace un hijo. El sexo también, sobre todo los primeros meses. Si uno es afortunado cambia, si no, simplemente desaparece. Me rehúso  a que desaparezca de mi panorama inmediato. Pero debo reconocer que  mi ranking de los siete pecados capitales ha cambiado. En este momento de no dormir, trasnochar, la pereza me llama mucho más la atención que la lujuria. Primero la pereza, luego la gula y de última la lujuria. Sigue leyendo

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La delicadeza en un Pielroja sin filtro

mi amada abuela
Mi abuela Blanca.

Algunas tardes se sentaban mis dos abuelas a charlar. Si una era un ciclón, la otra era una canción de cuna. Mi abuela paterna era un alma buena, cándidamente y sin proponérselo. Una señora que, no sé cómo, jamás practicó el deporte preferido de muchas mujeres cuando están reunidas: rajar del prójimo y específicamente de las prójimas, las no presentes, obvio. Sigue leyendo

El gancho antena y otros inventos maternos

Las mamás recursivas de los ochenta
Sobrevivimos  más que con decoro a los 80 y al gancho antena.

En mi casa las cosas se dañaban y en vez de arreglarlas, el curso normal de los acontecimientos era tratar de componerlas con instrumentos hechizos, trucos y artificios que los miembros de la  familia iban aprendiendo y aplicando hasta que el objeto volvía a cumplir  con su función. Se establecía un nuevo orden y el viejo quedaba olvidado por completo, como si nunca hubiera existido. Era como un código, una especie de lenguaje doméstico, una jerigonza que sabíamos solo los miembros de la familia para manipular y hacer funcionar las cosas. Sigue leyendo

Expectativa vs realidad

Uno siempre sabe que en la vida una cosa es la expectativa y otra la realidad, pero creo que con la maternidad es cuando uno entiende la verdadera dimensión de esa diferencia. Desde las cosas más prácticas y simples. Me pasó con el portabebés. Me encantó, lo usé, hasta le dediqué un artículo completo aquí: porteo feliz , pero me tocó ver no pocos tutoriales de youtube y solicitar ayuda de mano de obra extra para poder envolverme ese larguero de tela. Sigue leyendo

Las tetas de mi vida

Como yo las recuerdo
las tetas de mi vida.

Las primeras tetas de las que tengo memoria, externas, ajenas al entorno doméstico, fueron las de un libro que se llamaba: “De Dónde Vienen los Niños”, era un libro originalmente en alemán me parece, traducido al español. Un libro avanzado para la época. Empezaba explicando la reproducción de animales pequeños: lombrices, pollos, perros, gatos y en la última parte la reproducción humana. Aparecía un óvulo con peluca y un espermotozoide con bigote y en la página siguiente mamá y papá en la cama desnudos con, en vista, como si las barrigas fueran transparentes, el aparato reproductor de cada uno. Y la señora con sus tetas muy bien puestas, dibujadas en color carne y pezones fucsia. Unas tetas punk. Sigue leyendo