Les cuento que soy un poco obsesiva con el cuento de la comida sana, acá pueden ver mi cruzada Mamá yogi y la comida chatarra Pero ya no hay de otra, me ha tocado relajarme bastante con el asunto, teniendo en cuenta que mi hija va al jardín, la invitan a fiestas, cumpleaños y ya come un montón de cosas que yo jamás le daría, pero que existen y le gustan. Sin embargo, en la casa todavía y siendo fiel a mi naturaleza, trato de prepararle recetas ricas que tengan como ingredientes principales frutas y verduras.
La mejor teoría de crianza
Estamos en un supermercado con mi hija y mi mamá. De pronto, un niño se tira al suelo a llorar como si le estuvieran arrancando los pelos: -¡Quiero ese Hombre Arañaaaaaaaaa….aaaaaaaaaa….aaaaaaaaaaaa! Clientes, cajeras, vigilantes, viejitas en pensión sin nada que hacer, adolescentes en letargo, absolutamente todos inmediatamente buscan con los ojos a la mamá. No dicen nada, pero la observan espantados y aunque no musitan palabra, todos hacen cara de preguntarse: – ¿Es usted la que le heredó su ADN a este engendro?
¿Ir a una clase de yoga es imposible desde que eres mamá? ¡pues lleva a tu bebé!
¿Cómo es mi casa desde que soy mamá? un despelote total. He entendido perfectamente ese concepto científico de la entropía, esa teoría que dice que los sistemas tienden a buscar su estado más estable que tiende a ser el más caótico. Palabras más palabras menos: todo tiende al desorden… Pues así es mi casa, un desorden feliz.
3 movimientos para piernas cansadas
Estas posturas de yoga son buenísimas para activar la circulación de las piernas, ideales después de un día en el que se ha estado sentado mucho tiempo, después de un largo viaje en la misma posición o después de estar de pie demasiado tiempo. Son muy fáciles de hacer y dan un alivio inmediato a las piernas.
Regalos del día de la madre
Yo estudié primaria en un colegio de monjas. Parte importante de la preparación para ser las mujeres y mamás del mañana era aprender a coser y rellenar muñecas de trapo. Mayo era el ápice de ese proceso porque se celebraba el día de la madre. El día en que finalmente mostrábamos al mundo, a todas las mamás, los regalos que les habíamos cosido y preparado con esmero durante todo el año.
Mi pequeña gurú
Mi pequeña gurú, yo perdí tanto tiempo… Ahora te lo confieso, pasé tantos años planeando proyectos que nunca se concretaron y ¿sabes por qué? Porque antes de ti, el tiempo era sólo mío y con esa certeza de ser la dueña única de mis minutos y mis segundos, paradójicamente, iba por la vida despilfarrándolo como si fuera infinito.









